La enfermera, abriendo la ficha de un paciente, está tomando sus datos y, al final, pregunta: - Y, en caso de urgencia... ¿A quién debemos avisar? - ¡Al médico, por supuesto!
Un anciano estaba lavando sus pantalones, murmurando: - Hoy día, no te puedes fiar de nadie... ¡Pero de nadie! ¡Ni siquiera de ti mismo!... ¡Sólo quería tirarme un pedete!