Un científico oropesino, le comentaba a su vecino:
- Ayer, hice un experimento muy interesante con una araña...
- ¡Vaya!... ¿Y qué tal resultó?
-
Le arranqué una pata, le mandé venir y vino. Le arranqué otra y, algo
torpe, pero vino. Le quité la tercera, volviendo a llamarla y, aunque
cojeando, también vino. Pero cuando le arranqué la sexta pata, dije
varias veces: "¡Ven!", y chillando: "¡VEN, vamos!" y no vino...
- ¿Y a qué conclusión llegaste?
- Que, a las arañas, si les cortas todas sus patas... ¡Se quedan sordas!
No hay comentarios:
Publicar un comentario